Madrid se mantiene como la ciudad española con más 'dos estrellas' Michelin

Madrid, 22 nov (EFE).- Madrid se mantiene como la ciudad española con más restaurantes con dos estrellas Michelin, aunque sigue sin recuperar la posición que tenía hace 25 años, cuando el establecimiento Zalacaín ostentaba tres distintivos, según la última Guía Michelin España y Portugal 2013.


En Madrid estarán en el próximo año seis restaurantes seleccionados en la categoría de dos estrellas, que son los de Diego Guerrero (Club Allard), David Muñoz (Diverxo), Ramón Freixa (del restaurante madrileño con su nombre), Óscar Velasco (Santceloni), Paco Roncero (La Terraza del Casino) y Sergi Arola.


Las grandes novedades de este año en la Guía Roja son los dos nuevos integrantes del 'olimpo' gastronómico de las estrellas Michelin, los nuevos agraciados con tres estrellas, la máxima distinción: Quique Dacosta, que da nombre a su restaurante en Denia (Alicante), y Eneko Atxa, de Azurmendi (Larrabetzu, Vizcaya).


La guía no ha retirado ninguna estrella por pérdida de calidad, pese al año de crisis, aunque sí se las ha quitado a ocho restaurantes españoles que tenían una y a otros dos portugueses de la misma categoría por cierre o cambio del concepto de negocio.


Quique Dacosta era uno de los integrantes de la terna de eternos candidatos a los tres "brillos" junto a Andoni Luis Adúriz, de Mugaritz, en Rentería (Guipúzcoa); y Óscar Velasco, de Santceloni (Madrid) que, un año más, deberán esperar otra edición.


Así, la lista de triestrellados españoles se completa con Juan Mari Arzak (Arzak, San Sebastián), Martín Berasategui en su "casa madre" de Lasarte (Guipúzcoa), Carme Ruscalleda (Sant Pau en San Pol de Mar, Barcelona), Pedro Subijana (Akelarre, San Sebastián) y Joan Roca (Celler de Joan Roca, Girona).


Se adjudican dos nuevas estrellas al chef catalán Paco Pérez en la Enoteca (Barcelona) -que se suman a las dos que mantiene en Miramar (Llançà, Girona)- y a Raúl Balam (Moments, Barcelona), donde comparte la batuta gastronómica con Carme Ruscalleda, que ya sumaba cinco entre España y Tokio.


Se mantienen con dos estrellas, además de los establecimientos madrileños anteriormente citados, Can Fabes (Sant Celoni, Barcelona) -a cuyo jefe de cocina, Xavier Pellicer, muchos le auguran en el futuro la tercera estrella que ostentaba el local con el fallecido Santi Santamaría-, Andoni Luis Aduriz (Mugaritz, Rentería) y Jordi Cruz (ABaC, Barcelona).
También Paco Pérez (Miramar en Llançà, Girona), Dani García (Calima en Marbella, Málaga), Casa Marcial de Arriondas (Asturias), Lasarte (Barcelona), Atrio (Cáceres) y Les Cols de Olot (Girona).


Consiguen su primera estrella Les Magnòlies (Arbúcies, Girona), los barceloneses Dos Palillos, Nectari y Koy Shunka; Lluerna (Santa Coloma de Gramanet, Barcelona), Mina (Bilbao), Ars Natura (Cuenca), los gijonenses Alejandro G. Urrutia y el Puerto, Culler de Pau (O Groved, Pontevedra) y Kabuki (Guía de Isora, Santa Cruz de Tenerife).


Junto a José Carlos García (Málaga), Els Brancs (Roses, Girona), Chirón (Valdemoro, Madrid), Ricard Camarena (Valencia), La Prensa (Zaragoza) y, en Portugal, Belcanto (Lisboa).

Pierden la única distinción que ostentaban Evo (L'Hospitalet de Lobregat, Barcelona), Tristán (Portals Nous, Mallorca), Alejandro (Roquetas del Mar, Almería), Santo (Sevilla), Los Avellanos (Torrelavega, Cantabria), y los valencianos Arrop, Ca'Sento y Torrijos, mientras que en Portugal se quedan sin ella Arcadas (Coimbra) y Tavares (Lisboa).


Entre los más felices tras este anuncio se cuentan Quique Dacosta y Eneko Atxa, ya que estas distinciones no sólo suponen un reconocimiento a su trabajo, sino también un aumento de la facturación hasta en un 50 % en muchos casos.


A lo que hoy es Quique Dacosta Restaurante, cerrado de febrero a noviembre para centrarse en la investigación y la creación de los menús de 2013, llegó Dacosta (Cáceres, 1972) en 1989 y, diez años más tarde, se hizo propietario del entonces llamado El Poblet.


Premio Nacional de Gastronomía en 2005 como Mejor Jefe de Cocina y a la Mejor Publicación en 2009, su restaurante aparece en el puesto 40 de la lista de los mejores 50 de 2012 de la prestigiosa revista Restaurant, y en él ofrece platos como el cubalibre de foiegras, la ostra al rocío o el pichón en siete servicios.


Por su parte, Eneko Atxa (Amorabieta, Vizcaya, 1977) culmina un paseo por las estrellas Michelin que inició en 2007 y continuó en 2011, cuando se le concedió la segunda.


Atxa, que entiende la cocina como "cultura y modo de vida en la constante búsqueda de transmitir placer" se formó con grandes de la cocina como Aduriz, aunque reconoce que le marcó la comida casera de su infancia.


En Azurmendi, el cocinero ofrece una cocina que busca "la identidad y la diversidad" con dos menús degustación producto de una intensa e inteligente labor de investigación. EFE

 

Fuente: www.diariovasco.com y EFE